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Un contrato con el diablo

El otro día Dios se bajó al infierno para charlar un rato con Satán.

Satan: ¡Dios mio, que sorpresa! Pasa a la salita y ponte cómodo. ¿Una tapita de azufre en almibar? ¿Qué tal en el paraiso, todo bien?

Dios: Sí, lo de siempre. ¿Y por aquí como va la cosa?

Satan: Bah, esto es un infierno.

Dios: El humor no es lo tuyo Satan. Desde que empezó la eternidad llevas haciendo el mismo chiste malo.

Satan: Si hiciera chistes buenos no sería el mal personificado, ¿no crees?. Esto me recuerda que los chistes malos son cada vez más populares entre mis torturadores. Encontramos hace un tiempo unos videos de un programa antiguo procedente de España: “No te rias que es peor”. Un par de horitas Marianico el Corto, otra de Paco Aguilar y no falla: los reos nos suplican que les volvamos a poner las astillas debajo de las uñas y les echemos dentro de la caldera.

Dios: Fascinante.

Satan: Como te digo, es mano de santo. Bueno, más bien mano de hereje, tú ya me entiendes.

Dios: ¿Y dónde encontrasteis ese engendro infernal? Ya no lo emiten en televisión.

Satan: En internet, claro. La informática avanza a pasos de gigante.

Dios: Calla calla, no me hables de informática. La cantidad de blasfemias, odio y frustración que han causado esas máquinas, me cuesta creer que no las inventaras tú.

Satan: Y que lo digas. Cuando vi el invento funcionando por primera vez casi me muero de la envidia.

Dios: Mira, ya sé que soy todo bondad y amor, pero espero que ese tal Babbage, el padre de la informática, esté siendo torturado sin piedad por empezar todo esto.

Satán: Descuida, mis chicos le tienen picando visual basic 6 desde que llegó aquí.

Dios: Terrible. Bueno, al grano. He venido para hablarte de un alma en concreto, un tal Gluocecilio Gutierrez. Tengo su archivo aquí. No es que el tipo fuera un santo, pero para como está la cosa hoy en día, no lo hizo nada mal. El informe dice que no era mala persona…

Satan: Ya, pero firmó un contrato en el que me vendía su alma.

Dios: ¡Por el amor de Yo! ¿En serio que siguen cayendo en esa trampa? Con la de películas que se han hecho… ¿Que le ofreciste que le pudiera tentar? ¿Mujeres tal vez?

Satan: No, para nada. Murió virgen y soltero.

Dios: ¡Un célibe! Entonces era puro y casto.

Satan: En realidad Gluocecilio no llegó a conocer a más féminas que su madre y la vecina del tercero cuando la espiaba por la ventana. El chaval no se comía una rosca.

Dios: Entonces supongo que lo que te pidió fueron riquezas.

Satan: La verdad es que no le habrían venido mal, porque el chaval nunca pasó de mileurista. Murió pobre.

Dios: ¡Un asceta! Seguro que además era frugal en sus comidas.

Satan: Yo diría más bien que comía como un cerdo y estaba como un balón de playa.

Dios: Bueno, comer en exceso tampoco es que sea un pecado muy grave. Aunque ahora que lo pienso… ¿No era la Gula uno de los siete pecados capitales? Buf, vete a saber que me había fumado cuando se los dicté a Moises. Pero claro, a ver quien es el guapo que baja ahora ahí y lo comenta sin quedar mal. Tengo una reputación de Dios todopoderoso que mantener. Pero me voy otra vez por las ramas, al tema: ¿Qué le ofreciste a Gluocecilio a cambio de su alma?

Satan: ¿Pero tú no eras omnisciente? ¿Qué sentido tiene que me preguntes esto?

Dios: Hazme el favor de no venirme con tonterías y contármelo de una vez. ¡Me tienes en ascuas!

Satan: Vale, te lo cuento: A cambio de su alma no le dimos más que un donut.

Dios: ¿Un donut? ¿En serio que fue un contrato válido? Para que sea válido el firmante tiene que haberlo leido, ya lo sabes.

Satan: Por supuesto, hizo click en la casilla que decía “He leido y entiendo los términos del contrato de licencia”. Los contratos electrónicos de venta de almas no tienen el mismo glamour que los papiros con los bordes quemados, pero con caracteres góticos, fondo negro y algo de animación flash quedan bastante resultones.

Dios: …

Satan: Insisto, la informática avanza a pasos de gigante. Hicimos una aplicación sencillita para Facebook que leía bien claro: ¡Vende tu alma y serás el más gótico de Facebook. Un donut digital de regalo! Siguiente, siguiente, aceptar contrato y siguiente. La aplicación manda un mensaje a todos los amigos del usuario diciendo “¡Gluocecilio Gutierrez ha vendido su alma al demonio por un donut digital! ¿Quieres hacerlo tú?”

Dios: ¿Cómo se os ocurrio una idea semejante?

Se me ocurrió al leer la política de privacidad de Facebook. A los que montaron este tinglado cuando lleguen aquí abajo en vez de torturarles, les daré un abrazo y un trabajo, porque la idea detrás de todo esto es de una genialidad maligna que me hace parecer un aficionado: “Capitalizar la Amistad”. Brr, se me ponen los pelos como escarpias del gusto. Gluocecilio no es el único que nos ha vendido su alma por este nuevo método, hay miles de ellos. Este es el primero en morirse.

Dios: ¿Sabes que te digo? A pesar de que soy todo bondad y amor, que se jodan Gluocecilio y todos los que vengan detrás de él. Por gilipollas.

Hasta aquí el humor, ahora viene la parte seria. El último enlace no tiene desperdicio. Es muy bueno, pero también muy largo, así que voy a traducir la parte final. Son extractos de la política de privacidad de Facebook. El texto sugiere que se sustituya donde ponga “Facebook” por “Gran Hermano”, más que nada para echar unas risas.

1. Te vamos a hacer publicidad

“Cuando usas Facebook, puedes crear tu perfil personalizado, crear relaciones, mandar mensajes, hacer búsquedas, formar grupos, organizar eventos, añadir aplicaciones y transmitir información a través de diversos canales. Nosotros recogemos esta información para ofrecerte servicios y ofertas personalizadas.”

2. No puedes borrar nada

“Cuando actualizas información, mantendreemos una copia de seguridad por un tiempo razonable para que puedas volver a la anterior copia”

3. Cualquiera puede ver tus confesiones íntimas

“… no podemos ni vamos a garantizar que su contenido de usuario vaya a ser visto por personas no autorizadas. No somos responsables de la superación o hackeo de las medidas de seguridad y privacidad de la página. Usted entiende y acepta que, incluso después de borrados, su contenido se puede mantener visible si otros usuarios han cacheado o archivado el mismo”

4. Nuestro perfil de marketing será imbatible (esta se trae tela)

Facebook también puede recoger información sobre usted a través de otras fuentes, como periódicos, blogs, servicios de mensajería instantánea y otros usuarios del servicio de Facebook a través de su uso (por ejemplo, tags en las fotos), para poder ofrecerle información más útil y una experiencia más personalizada”

5. “Opt-out”* no quiere decir “opt-out”

“Facebook se reserva el derecho de mandarle notificaciones sobre su cuenta, incluso si usted hace opt-out de todas las notificaciones de email voluntarias”

6. La CIA puede mirar tus cosas cuando le apetezca

“Usando Facebook, está usted consintiendo tener su información personal transferida y procesada por los Estados Unidos … Podemos ser requeridos a revelar información personal en caso de petición legal, como órdenes de registro, o en corcondancia con la ley. No revelaremos información hasta que no estemos completamente seguros de que las demandas son legítimas y legales. Además, podremos compartir información de cuenta u otra información si creemos que es necesario para cumplir con la ley, para proteger nuestros intereses o propiedad, para prevenir fraude u otras actividades ilegales perpetradas a través de Facebook o usando el nombre de Facebook, o para evitar daño físico inminente. Esto puede incluir compartir información con otras compañías, abogados, agentes o agencias gubernamentales.”

* No he encontrado una traducción al español de opt-out. Significa evitar ser contactado para ser objeto de publicidad, ya sea telemarketing, email, ofertas de bancos…