Entries in the '' Category

Conversaciones de bar y los límites del cibersexo.

Pongámonos en situación.

Un bar, un grupo de amigos sentados alrededor de una mesa con sofás, cervezas en un ambiente relajado y distendido. Y por supuesto, una conversación agradable y absurda, que se va volviendo más agradable y más absurda conforme pasan las horas. En un momento dado, contribuyo con una perla sacada de contexto.

Juin: ¿Sabías que en Estados Unidos han sacado leyes para penar el Cibersexo?

Iñakito: ¡Pero que leyes, cretino! ¿Como van a ilegalizar algo así? ¿No es el sexo libre en EEUU?

Juin: Noooo, lo que quería decir es que si, por ejemplo, te pilla tu mujer practicando cibersexo y luego pide el divorcio, puede alegar adulterio.

Manrique: ¿Y eso que más da? El divorcio se lo darán igual.

Juin: Si, pero puede afectar a la rapiña post-matrimonio, ya sabes. Quien se queda con la casa, los niños…

Eustaquia: ¿En serio? Pero a ver, yo me pregunto: ¿Qué es el cibersexo?. ¿Enviarte mensajes guarros por Chat y fotos en pelotas? ¿Desde cuando eso es sexo? Menuda chorrada.

Chusmari: Bueno, está el tema de las webcams. Puedes desnudarte delante de una cámara a la vez que la otra se desnuda. Incluso te puedes masturbar.

La chica que está al lado de Chusmari, esa que no es su novia pero que sin embargo se lleva cepillando en la más absoluta monogamia desde hace más de 2 años y está siempre pegada a él como una lapa le mira inquisitivamente. Chusmari calla para siempre. Los que no tenemos no-novia seguimos diciendo memeces.

Iñakito: A mi no me parece una chorrada hacer eso. Yo creo que sí que puede considerarse adulterio.

Manrique: Pues yo estoy con Eustaquia, si no puedes tocar a la persona no sé si puede decirse que sea adulterio, pero sexo… Seguro que no es.

Juin: Me pregunto donde estará el límite del sexo y la chorrada… No sé si es absolutamente necesario tocarse con una persona para practicar el sexo.

Manrique: ¿No serás uno de esos del sexo tántrico, no? Menuda chorrada lo de follar con la mente.

Juin: No, no hablo de eso… Mierda, no se como explicarlo. A ver, empecemos por lo básico. ¿Todos estáis de acuerdo conmigo en que el sexo oral es sexo, no?

Todos: Si, claro.

Juin: Vale, por lo tanto el coito no es lo único que cuenta como sexo, por mucho que diga Bill Clinton. Y si hay dos personas en la misma habitación masturbándose, sólo mirándose: ¿es sexo?

La duda empieza a aflorar.

Iñakito: ¡Claro que no! Bueeeno, algo es, pero sexo sexo, no.

Manrique: Eso es gente masturbándose, nada más.

Manrique: Se por donde vas. Al final vas a acabar diciendo que besarse en la mejilla es sexo, y eso no tiene sentido. Si no hay contacto físico no puede haber sexo y punto.

Juin: Afinando un poco más… ¿Si alguien se masturba y eyacula dentro de la boca abierta de otra persona, es sexo?

Eustaquia: ¡Eres un pervertido! ¿De donde sacas esas ideas?

Juin: De Internet, por supuesto, pero ese no es el tema. ¡No estoy diciendo esto porque sea un pervertido, lo estoy haciendo en nombre de la ciencia! Por favor un poco de concentración. ¿Es sexo o no?

En este momento las opiniones se dividieron. Hicieron falta unos cuantos minutos más de conversación para llegar a un consenso.

Manrique: Vale, eso es sexo, definitivamente.

Juin: Entonces imaginemos que este señor se está masturbando de pie. Mientras, esta otra señorita espera, de rodillas y con la boca abierta a que ocurra el evento. ¿Si en el momento de disparar, este señor apuntara hacia un lado y descargara su amor contra el armario ropero sería eso sexo?

Eustaquia: A una mujer no se le ocurriría semejante perversión nunca, eres un pervertido.

Iñakito: Jajajaja, pues yo tuve una novia que…

Lo que sucedió es que, antes de llegar a una conclusión, acabamos discutiendo sobre hombres y mujeres enlazándolo con críticas a la corrupción en el mundo de la bolsa, luego hablamos sobre Lost, la liga amateur de criquet, futbol, tipos de cerveza, el fin de semana pasado, como te va por Irlanda, religión y “que sabes de Piluchi”….

Los límites del sexo y el casi-sexo siguen difusos, pero creo que ese día estuvimos cerca de alcanzar la iluminación. Nadie pareció darse cuenta de la importancia de lo que acabábamos de hacer. Espero que este texto sirva, por lo menos, para que no se pierda otra perla de sabiduría en el abismo infinito de las absurdas, interminables, acaloradas y sobre todo divertidas conversaciones de bar.