Entries in the 'Uncategorized' Category

Compiladores y Andamios (El piso de estudiantes 4)

Un día indeterminado en el piso de estudiantes, a una hora indeterminada.

Me levanté de la cama con una suave resaca. Me sentía con fuerzas y motivado para volver a ser un hombre de provecho. Entré al cuarto de mi cuarto compañero de piso Fiu y le dije:

- ¡Que bien me lo estoy pasando celebrando el fin los exámenes de Febrero! Aun así, creo que ya es hora de volver a aparecer por clase. ¿Qué opinas?

Había sorpresa en los vidriosos ojos de Fiu - Ya te digo, no sería mala idea. ¿Que hora es? - Dijo.

- Ni idea. ¿Que día de la semana es?

- Espera que miro en internet - Cerró Fiu la ventana del videojuego al que estaba jugando y por acto reflejo abrió el emule - ¡Rayos y retrúecanos, se ha bajado el último capítulo de South Park!

- ¡PONLO YA! ¡AHORA! ¡Voy al frigorífico a por vino y cocacola!

Unas horas más tarde

Un relámpago de duda cruzó mi mente - ¿Oye Fiu, que estaba diciendo yo antes sobre Febrero y los exámenes?

- Hmm… No recuerdo muy bien… Ah, si. ¿Que te lo estabas pasando chachi ahora que han acabado?

- ¡Exacto! Que sería de mi sin tu portentosa memoria, amigo mio.

- Ya te digo. Si es que eres un desastre.


Unos días más tarde, en algún momento de la tarde.

- ¡Qué bien me lo estoy pasando celebrando fin de exámenes! ¿Me pregunto si ya será Marzo?

- El otro día miré en el periódico en un bar, creo recordar que era de Abril.

- ¡Imposible! Seguro que era un periódico del año pasado. Estás todo el día borracho, como te vas a enterar de esas cosas.

Fiu se indignó - ¡Pero como van a tener un periódico del año pasado en un bar! ¿Quieres apostarte una litrona a que estamos Abril? - El problema no era el comprar la litrona, era bajar a la tienda.

Estaba seguro de que no podía perder. ¿Cómo podían los días tan pasar tan rápido? Teníamos que estar en Marzo, tal vez en finales de Febrero.

- Acepto la apuesta. Venga, mira en el calendario del ordenador.

- De acuerdo, espera que miro el emule… ¡Centellitas, acaba de bajarse lo último de Lost! - Exclamó Fiu.

Se me iluminó la cara. - ¿En serio? ¡Espera que bajo a por…! - Pero entonces caí en la cuenta de la sucia maniobra. ¡Ja! No iba a picar tan fácilmente - Espera, si gano tendrás que bajar tú a por las litronas. No cambies de tema y mira la fecha.

Abrió Fiu el calendario. Se le contrajo el gesto plácido a un rictus de horror y me miró muy serio. - Tu ganas, tenías razón. No estamos en Abril.

- ¡Ja! ¡Lo sabía! ¿Qué día es hoy? - Dije sonriente, disfrutando de mi victoria.

- 15 de Mayo. Los exámenes empiezan en dos semanas.


26 de Mayo, 2:37 PM con 21 segundos y 4 milésimas de segundo

Vivíamos en un quinto piso, a la misma altura de la campana de la iglesia. Mi habitación tenía un pequeño balcón que daba a la plaza. Vivir a la altura de la campana de una iglesia no es algo divertido, sobre todo cuando la monja que tiraba de la cuerda para hacerla sonar era conocida en el barrio como Sor Senager. Su devoción y su santidad eran virtudes sólo eclipsadas por sus enormes biceps, que no dudaba en usar con vigor cada vez que había que llamar a misa. Los domingos era cuando de verdad se empleaba a fondo, hasta el punto de levantarnos a todos los pecadores resacosos que no habíamos dormido ni cuatro horas y que ni sabíamos que había dos cochinas tandas de misa todas la mañanas. Hubo un día que me planteé donar a la parroquia, en un alarde de generosidad cristiana, unos “buscas” para que fueran repartidos entre los cuatro feligreses de la tercera edad para ahorrarle trabajo a la adorable monjita culturista.

Asistir a clase con regularidad siempre fue una tarea titánica para mi. A veces había asignaturas que me gustaban, como la que estaba estudiando en ese momento: Compiladores. El profesor era buena gente y se explicaba bien, el primer semestre fui a casi todas sus clases. Incluso alguna vez hice un amago de tomar apuntes. Pero claro, el segundo semestre estaba a punto de acabar y tocaba la parte de las “gramáticas formales”. Quedaban cuatro días para el examen y yo aún estaba intentando entender el título. “¿Gramática? ¿Pero no estaba yo estudiando una carrera de ciencias?”

Para ahorrar tiempo decidí pasar de la teoría y aprender la mecánica de los ejercicios por el método Harry Potter (consiste en no intentar entender nada asumiendo que la teoría es magia). Había aprobado varias asignaturas gracias este método, pero esta ponía a prueba mis límites y mi cordura. Para que nos entendamos, los ejercicios tenían esta pinta.

\begin{displaymath}S\rightarrow SS\vert aSb\vert bSa\vert ab\vert ba\end{displaymath}


\begin{eqnarray*}G_1 &:& \begin{array}[t]{rcl}S &\rightarrow& \mbox{\it nil\/}......it nil\/}\vert A \\A &\rightarrow& cAd\vert cd\end{array}\end{eqnarray*}

 


\begin{eqnarray*}S &\rightarrow& aB\vert ba \\A &\rightarrow& a\vert aS\vert bAA \\B &\rightarrow& b\vert bS\vert aBB\end{eqnarray*}



La primera señal de alarma fue cuando empecé a hablar solo.

- Son todo letras. Ni un sólo número. Cálculos con letras. ¿Que locura es esta? ¿Por qué los apuntes fotocopiados no explican nada? Espera, esto se tiene que hacer sustituyendo las S con las A y derivando las B. No, no tiene sentido. A ver, aquí hay un ejercicio resuelto. Veamos. No, esto no concuerda con mi teoría. ¿Y si fuera B con S? El tipo al que le fotocopiado los apuntes seguro que es un inútil ¿Y si está mal calculado?


26 de Mayo, 7:21 PM con 12 segundos y 243 milésimas de segundo

- Si dejo de pensar y dejo fluir la energía directamente del cosmos a mi mano igual doy con el resultado… El Tao de los Compiladores, sí, el Tao. El Tao es inefable e indescripble… Esta curva sigmoidea que he calculado aquí creo que no tiene nada que ver con la asignatura, pero puede servirme para invertir en bolsa, la voy a guardar a parte. Todos los patrones me llevan al número 23. ¿Que significará? Teniendo el cuenta la teoría de los múltiples universos, tiene que existir un universo paralelo en el que queden dos meses para el exámen y aun pueda ir a clase. ¿Habrá alguna forma de ir ahí? Bah, pero seguro que me tiro un mes y 3 semanas de fiesta si lo consigo, para que intentarlo.

Lo que hizo que de verdad me asustara fue ver a un tipo vestido de amarillo fosforito gesticulando detrás de la ventana. Me miraba y giraba la muñeca imitando el movimiento de abrir el pomo.

Era simplemente imposible llegar hasta el balcón de mi cuarto. Sólo podía haber una explicación: Estaba alucinando. El esfuerzo de estos exámenes había acabado por trastocar la frágil química de mi cerebro. Cerré los ojos y me los froté con fuerza. Al girar mi cabeza hacia la ventana el hombre no sólo seguía ahí, además parecía cabreado. Golpeaba la ventana con fuerza, gritando:

- ¡Chaval, hostia! ¡Abre la ventana!

Es jodido aceptar que uno es paranoide, pero la evidencia era innegable. No había forma humana de que alguien llegara a el balcón del quinto sin ser un portentoso atleta, y el producto de mi mente que había materializado detrás de mi ventana tenía una curva de la felicidad que más bien parecía una chicane. Decidí tratarle con amabilidad “ya puestos, mejor es tener un amigo imaginario que un señor cabreado imaginario”. Tomé aire, abrí la puerta del balcón y me dispuse a enfrentarme a mi nueva realidad.

- Joder, ya era hora. ¿No tendrás un pedazo de cartón, unos folios o algo similar?

¿Para qué querría una alucinación un cartón? Bueno, pensé, un delirio paranoide no tiene porque tener lógica. Le di la parte de los apuntes con los patrones para invertir en bolsa, aún era muy joven para arruinarme.

- Esto tampoco puede ser muy grave - murmuré algo más animado - no me ha pedido que queme cosas ni que vaya a la cocina a por un cuchillo, ni…

- Oye chaval, ¿que te pasa? Has tardado mucho en abrirme, estás hablando sólo y tienes muy mala cara. Además, aquí dentro huele a Ligre, deberías ventilar esto más a menudo. También podrías salir fuera a tomar algo, hace un solecito cojonudo.

Vaya, así que era eso. Mi subconsciente contándome en forma de alucinación lo que de verdad me apetecía hacer.

- No puedo, tengo un exámen en cuatro días.

Entonces me di cuenta de que mi alucinación estaba montando un andamio.

- ¿Cómo lo llevas? - Dijo el obrero mientras usaba los folios como tope para no joderme el techo de la terraza -

- Pues bastante mal, pero aún me queda tiempo. Espero.

- Jajajaja, no te preocupes chaval. ¡Hay trabajo de sobra! Deja de estudiar y te vienes a currar aquí abajo ahora mismo, que andamos faltos de personal. - Bromeó - ¿No sabías que ibamos a arreglar la fachada? Dos meses vamos a tardar.

Me asomé a la terraza y vi a otro operario abajo comiéndose un bocata de tortilla. El andamio subía inacabado por la fachada hasta mi cuarto. ¡Era verdad! No estaba loco y un resplandeciente sol brillaba en el cielo. Mientras disfrutaba de mi reencontrada cordura, el obrero había acabado de montar el invento y subía por él hasta el siguiente piso.

- Bueno chaval, que tengas suerte. - Dijo mientras escalaba - ¡Y baja a tomarte algo, que buena falta te hace!.

¡Ah, que gloriosa casualidad!. Me di cuenta de que ese hombre sencillo era una señal. Ahora mismo dejaría de estudiar y bajaría a tomarme algo. Que más daba el exámen, era primavera y el sol brillaba con fuerza, ya estudiaría durante… el verano, cuando son todas las fiestas, cuando llega el buen tiempo de verdad y cuando está todo el mundo en la playa.

Me senté en la silla y me sumergí en mi infierno de letras y cálculos incomprensibles cuando me di cuenta de que ya no tenía luz natural. La tela verde del andamio iba a ser mi paisaje durante toda la jornada de exámenes.

Dedicado a todos los que estais de exámenes. ¡Ánimo! Cuando sintais que os fallan las fuerzas y que no quereis seguir estudiando pensad lo siguiente: Cuando acabeis la carrera vuestra vida se volverá una puta mierda 12 meses al año y no sólo 3 como os pasa ahora. De nada.

Un contrato con el diablo

El otro día Dios se bajó al infierno para charlar un rato con Satán.

Satan: ¡Dios mio, que sorpresa! Pasa a la salita y ponte cómodo. ¿Una tapita de azufre en almibar? ¿Qué tal en el paraiso, todo bien?

Dios: Sí, lo de siempre. ¿Y por aquí como va la cosa?

Satan: Bah, esto es un infierno.

Dios: El humor no es lo tuyo Satan. Desde que empezó la eternidad llevas haciendo el mismo chiste malo.

Satan: Si hiciera chistes buenos no sería el mal personificado, ¿no crees?. Esto me recuerda que los chistes malos son cada vez más populares entre mis torturadores. Encontramos hace un tiempo unos videos de un programa antiguo procedente de España: “No te rias que es peor”. Un par de horitas Marianico el Corto, otra de Paco Aguilar y no falla: los reos nos suplican que les volvamos a poner las astillas debajo de las uñas y les echemos dentro de la caldera.

Dios: Fascinante.

Satan: Como te digo, es mano de santo. Bueno, más bien mano de hereje, tú ya me entiendes.

Dios: ¿Y dónde encontrasteis ese engendro infernal? Ya no lo emiten en televisión.

Satan: En internet, claro. La informática avanza a pasos de gigante.

Dios: Calla calla, no me hables de informática. La cantidad de blasfemias, odio y frustración que han causado esas máquinas, me cuesta creer que no las inventaras tú.

Satan: Y que lo digas. Cuando vi el invento funcionando por primera vez casi me muero de la envidia.

Dios: Mira, ya sé que soy todo bondad y amor, pero espero que ese tal Babbage, el padre de la informática, esté siendo torturado sin piedad por empezar todo esto.

Satán: Descuida, mis chicos le tienen picando visual basic 6 desde que llegó aquí.

Dios: Terrible. Bueno, al grano. He venido para hablarte de un alma en concreto, un tal Gluocecilio Gutierrez. Tengo su archivo aquí. No es que el tipo fuera un santo, pero para como está la cosa hoy en día, no lo hizo nada mal. El informe dice que no era mala persona…

Satan: Ya, pero firmó un contrato en el que me vendía su alma.

Dios: ¡Por el amor de Yo! ¿En serio que siguen cayendo en esa trampa? Con la de películas que se han hecho… ¿Que le ofreciste que le pudiera tentar? ¿Mujeres tal vez?

Satan: No, para nada. Murió virgen y soltero.

Dios: ¡Un célibe! Entonces era puro y casto.

Satan: En realidad Gluocecilio no llegó a conocer a más féminas que su madre y la vecina del tercero cuando la espiaba por la ventana. El chaval no se comía una rosca.

Dios: Entonces supongo que lo que te pidió fueron riquezas.

Satan: La verdad es que no le habrían venido mal, porque el chaval nunca pasó de mileurista. Murió pobre.

Dios: ¡Un asceta! Seguro que además era frugal en sus comidas.

Satan: Yo diría más bien que comía como un cerdo y estaba como un balón de playa.

Dios: Bueno, comer en exceso tampoco es que sea un pecado muy grave. Aunque ahora que lo pienso… ¿No era la Gula uno de los siete pecados capitales? Buf, vete a saber que me había fumado cuando se los dicté a Moises. Pero claro, a ver quien es el guapo que baja ahora ahí y lo comenta sin quedar mal. Tengo una reputación de Dios todopoderoso que mantener. Pero me voy otra vez por las ramas, al tema: ¿Qué le ofreciste a Gluocecilio a cambio de su alma?

Satan: ¿Pero tú no eras omnisciente? ¿Qué sentido tiene que me preguntes esto?

Dios: Hazme el favor de no venirme con tonterías y contármelo de una vez. ¡Me tienes en ascuas!

Satan: Vale, te lo cuento: A cambio de su alma no le dimos más que un donut.

Dios: ¿Un donut? ¿En serio que fue un contrato válido? Para que sea válido el firmante tiene que haberlo leido, ya lo sabes.

Satan: Por supuesto, hizo click en la casilla que decía “He leido y entiendo los términos del contrato de licencia”. Los contratos electrónicos de venta de almas no tienen el mismo glamour que los papiros con los bordes quemados, pero con caracteres góticos, fondo negro y algo de animación flash quedan bastante resultones.

Dios: …

Satan: Insisto, la informática avanza a pasos de gigante. Hicimos una aplicación sencillita para Facebook que leía bien claro: ¡Vende tu alma y serás el más gótico de Facebook. Un donut digital de regalo! Siguiente, siguiente, aceptar contrato y siguiente. La aplicación manda un mensaje a todos los amigos del usuario diciendo “¡Gluocecilio Gutierrez ha vendido su alma al demonio por un donut digital! ¿Quieres hacerlo tú?”

Dios: ¿Cómo se os ocurrio una idea semejante?

Se me ocurrió al leer la política de privacidad de Facebook. A los que montaron este tinglado cuando lleguen aquí abajo en vez de torturarles, les daré un abrazo y un trabajo, porque la idea detrás de todo esto es de una genialidad maligna que me hace parecer un aficionado: “Capitalizar la Amistad”. Brr, se me ponen los pelos como escarpias del gusto. Gluocecilio no es el único que nos ha vendido su alma por este nuevo método, hay miles de ellos. Este es el primero en morirse.

Dios: ¿Sabes que te digo? A pesar de que soy todo bondad y amor, que se jodan Gluocecilio y todos los que vengan detrás de él. Por gilipollas.

Hasta aquí el humor, ahora viene la parte seria. El último enlace no tiene desperdicio. Es muy bueno, pero también muy largo, así que voy a traducir la parte final. Son extractos de la política de privacidad de Facebook. El texto sugiere que se sustituya donde ponga “Facebook” por “Gran Hermano”, más que nada para echar unas risas.

1. Te vamos a hacer publicidad

“Cuando usas Facebook, puedes crear tu perfil personalizado, crear relaciones, mandar mensajes, hacer búsquedas, formar grupos, organizar eventos, añadir aplicaciones y transmitir información a través de diversos canales. Nosotros recogemos esta información para ofrecerte servicios y ofertas personalizadas.”

2. No puedes borrar nada

“Cuando actualizas información, mantendreemos una copia de seguridad por un tiempo razonable para que puedas volver a la anterior copia”

3. Cualquiera puede ver tus confesiones íntimas

“… no podemos ni vamos a garantizar que su contenido de usuario vaya a ser visto por personas no autorizadas. No somos responsables de la superación o hackeo de las medidas de seguridad y privacidad de la página. Usted entiende y acepta que, incluso después de borrados, su contenido se puede mantener visible si otros usuarios han cacheado o archivado el mismo”

4. Nuestro perfil de marketing será imbatible (esta se trae tela)

Facebook también puede recoger información sobre usted a través de otras fuentes, como periódicos, blogs, servicios de mensajería instantánea y otros usuarios del servicio de Facebook a través de su uso (por ejemplo, tags en las fotos), para poder ofrecerle información más útil y una experiencia más personalizada”

5. “Opt-out”* no quiere decir “opt-out”

“Facebook se reserva el derecho de mandarle notificaciones sobre su cuenta, incluso si usted hace opt-out de todas las notificaciones de email voluntarias”

6. La CIA puede mirar tus cosas cuando le apetezca

“Usando Facebook, está usted consintiendo tener su información personal transferida y procesada por los Estados Unidos … Podemos ser requeridos a revelar información personal en caso de petición legal, como órdenes de registro, o en corcondancia con la ley. No revelaremos información hasta que no estemos completamente seguros de que las demandas son legítimas y legales. Además, podremos compartir información de cuenta u otra información si creemos que es necesario para cumplir con la ley, para proteger nuestros intereses o propiedad, para prevenir fraude u otras actividades ilegales perpetradas a través de Facebook o usando el nombre de Facebook, o para evitar daño físico inminente. Esto puede incluir compartir información con otras compañías, abogados, agentes o agencias gubernamentales.”

* No he encontrado una traducción al español de opt-out. Significa evitar ser contactado para ser objeto de publicidad, ya sea telemarketing, email, ofertas de bancos…

Mi adicción

Todo empezó de una forma bastante inocente. Empecé a pensar en fiestas muy de vez en cuando para romper el hielo. Inevitablemente, una cosa llevó a la otra y muy pronto empecé a ser algo más que “un filósofo de bar”.

Empecé a pensar a solas, para “relajarme”. Eso es lo que me decía a mi mismo, aunque en el fondo sabía que no era cierto. Pensar se volvía cada vez más y más importante para mi, hasta que llegué a un punto en el que pensaba continuamente y a todas horas.

Empecé a pensar en el trabajo. Yo sabía que pensar en el trabajo no es nada recomendable, pero no podía controlarme.

Evitaba a mis compañeros de trabajo a la hora del almuerzo para leer a Kafka y Thoreau. Después solía volver a la oficina, mareado y confuso, preguntando, “¿Qué estamos haciendo aquí? ¿Qué sentido tiene esto?.”

Las cosas tampoco iban demasiado bien en casa. Una tarde apagué la tele y le pregunté a mi mujer sobre el sentido de la vida. Esa noche ella se fué a dormir a casa de su madre.

Me forjé una reputación de pensador intenso. Un día mi jefe me llamó a su despacho. “Juin, me caes bien, y me duele decir esto, pero tu hábito de pensar se ha convertido en un problema serio. Si no dejas de pensar en el trabajo, tendrás que buscarte otro”. Esta conversación me dio mucho que pensar.

Volví pronto a casa después de la conversación con el jefe. “Cariño, ” Confesé, “He estado pensando…”

“Sé que has estado pensando.” dijo ella. “¡Por eso quiero el divorcio!.”

“Pero cariño, no es un problema tan serio.”

“Es muy serio” dijo ella tembĺándole el labio inferior. “Piensas tanto como los profesores de universidad, y los profesores de universidad no ganan un puto duro. Por lo tanto si sigues pensando tanto… ¡Nos quedaremos sin dinero!”

“Ese es un silogismo defectuoso” Dije alterado, y ella empezó a llorar. No podía soportarlo más. “¡Me voy a la biblioteca!” Grité con rabia mientras daba un portazo.

 

Me dirigía a la biblioteca con ganas de leer a Nietzsche. Aparqué dando un frenazo y corrí hasta las grandes puertas de cristal… No se abrieron. La biblioteca estaba cerrada.

 

A día de hoy, sigo creyendo que una fuerza superior estaba velando por mi esa noche.

 

Caía en la acera destrozado y sollozando, mis manos deslizándose por el frio cristal, suplicando unas palabras de Zaratustra, cuando un poster llamó mi atención: “¿Pensar demasiado está arruinando tu vida?”. Supongo que muchos reconocereis esa frase. Es la estandar de los posters de Pensadores Anónimos.

 

A los que debo ser lo que soy hoy en día: un pensador en rehabilitación. Nunca falto a ninguna reunión de PA. En cada reunión vemos películas no educacionales; la semana pasada sin ir más lejos vimos “Una rubia muy legal”. También compartimos experiencias y consejos sobre como conseguimos no pensar desde la anterior reunión.

 

Conservo mi trabajo y las cosas están mucho mejor ahora en casa. La vida es mucho más… fácil desde que dejé de pensar.

 

Aunque me he propuesto hacer contenido original en esta página, este texto no es mio, es una traducción del inglés (con unas pocas modificaciones) que he hecho de otro texto que estaba pidiéndome a gritos una traducción urgente al español. Lo he encontrado con la herramienta StumbleUpon, una maravilla que no os podeis perder a nada que sepais un poquito de inglés.

 

Lucas y Bobi en “El Ecobrasismo”

Bobi y Lucas eran inseparables amigos y compañeros de piso. Un frio día de invierno decidieron salir de fiesta. La noche no salió demasiado bien: Después de la borrachera de rigor, a Bobi le dió por intentar introducir su amigo en su religión: El ecobrasismo. Es un culto practicado en todo el mundo, cuya liturgia consiste dar la brasa con inconexas ideas hippies, ecológicas y políticamente correctas.

Al salir del último bar abierto de la ciudad Lucas estaba bastante cansado de oir a su amigo Bobi, pero llevaba su estado de ánimo en silencio. Bobi estaba feliz, se había liado un canuto enorme (el octavo de la noche) y flotaba sobre su nube.

- No quedan ni metro ni autobuses, así que tendremos que ir en taxi - dijo Lucas al salir del último bar abierto.

- Yo paso de pillar un taxi, tiiiio. - contestó Bobi. Se encendió el canuto que acababa de liar y se puso a andar.

- No te preocupes, entre los dos no nos va a salir mucho más caro que el metro - Insistió Lucas.

- No es por eso, tiiiio. Yo no viajo en taxi. Paso de cargarme el planeta contaminando sin necesidad. El planeta llora cada vez que lo contaminas. Podemos ir andando.

- ¿Andando? ¡Joder Bobi, es más una hora de camino!. Tú que vas bien abrigado con tus rastas y con el ciego que llevas puede que no te des cuenta, pero estamos rozando los cero grados. Llevo una semana medio acatarrado y estoy muerto de frio. No sé si te has planteado que los taxistas van a seguir dando vueltas por la ciudad nos montemos o no y que la ambulancia que tendrá que llevarme al hospital mañana también usa carburante.

- ¡Venga, no seas vago! - Exclamó Bobi con una sonrisa condesdenciente - El mundo no va a cambiar sin hacer esfuerzos.

A Lucas le estaban empezando a pesar las pelotas de lo hinchadas que las tenía.

- ¿Esfuerzos? ¿Cómo el que estás haciendo tú para intentar acabar con la droga en Marruecos fumándotela toda con el dinero de tus viejos? ¿O igual estabas pensando en los siete años que te ha costado pasar a segundo de sociología?

- Eh, no te pases tiiiio. Los porros son algo super natural.

- Ya… ¿Tú crees que meterte humo en los pulmones es natural?

- ¡Claro que sí! Los indios fumaban hace muchos años. - Dijo Bobi con decisión.

- Aja. ¿Y eso que quiere decir?

- ¡Pues que en el fondo somos animales, tiiio!

Lucas abrió los ojos con sorpresa y se quedó con la boca abierta. Estaba clavado en el sitio, sus huevos eran demasiado pesados para poder seguir andando. Contó mentalmente hasta diez y…

- !Oh, que revelación! ¡Somos todos animales! ¡Ahora lo entiendo todo! - Exclamó Lucas lleno de júbilo.

Bobi sonrió aun más. ¡Por fin Lucas le daba la razón en algo!

- Sabía que al final verías la luz, hijo mio… quiero decir, tiiiio.

- Los animales son naturales, así que todo lo que hacen es natural, ¿no es cierto?

- Claro tiiio.

- Entonces, todo lo que hacemos es natural porque somos animales.

- ¿Huh? - Bobi se estaba perdiendo.

- Tú mismo lo has dicho. Los humanos somos animales. Todo lo que los animales hagan es natural. Por lo tanto, todo lo que haga un humano es natural. Por ejemplo: ¿Es natural una cabaña de paja hecha por un indio?

- No, porque… es una construcción…

- ¿No hacen las hormigas hormigueros? ¿Y no hacen presas los castores? ¿No son acaso los nidos de los pájaros naturales?

- Por supuesto.

- Entonces, hacer un cabaña en la selva es natural, ¿no?.

- Vale, sí, supongo.

- Por lo tanto, como los coches son también fabricados por el animal homo sapiens, son naturales.

Bobi ya no sonreía. Sus rojos ojos miraban perdidos a la nada.

- ¿Uh? Tiiio, creo que me está dando bajón, me estoy mareando.

- Y no sólo eso… ¡También es natural el CO2 que echan los tubos de escape! ¡Y la radiación que emiten las bombas atómicas! ¡Y el chapapote!

- Deja de venirme con ralladas, yo sé lo que es natural y lo que está bien y lo que no. ¡CALLATE!

- No, después de la brasa que has pegado sobre el planeta llorica no me voy a callar. Creo que lo que te está mareando no es la hierba, es usar el cerebro para otra cosa que no sea mantenerte en tu pose de ecologista enrollado salvador de planetas e hijo de Gaia. Te sientes cómodo en ese papel porque encaja maravillosamente con la adicción que tienes al cannabis, sirve para ligar y hace callar las voces de tu conciencia cuando consiguen hacerse eco entre tanto humo. Sabes de que voces hablo, ¿verdad? Esas que gritan “¡Levantaté del sofá y haz algo con tu vida! ¿No empiezan los exámenes en dos semanas? ¿Cómo se llama el profesor de…? ¿Cómo se llamaba esa asignatura?”. A las que contestas “Eh, que el otro día estuve en un concierto de Reggae super implicado con el medio ambiente. Fui a la charla de después, y aunque no me acuerde de nada porque iba ciego como una rata, estoy salvando el mundo.”

- Eres un insensible, tienes un aura oscura y no entiendes que el planeta necesita nuestra ayuda. Me siento mal. ¡Te odio! ¡Me piro a casa, ahí te quedas! ¡TAXI!

Corrió Bobi hacia el único taxi que había en la estación con lágrimas saliendo de sus rojizos ojos y destruyendo el planeta sin compasión hasta llegar a su casa.

La creaciofrenia, esa divertida patología

Humor y Ciencia

La ciencia está en continua revisión. Si alguien aporta pruebas suficientes y documentadas se puede llegar, incluso, a replantear teorías enteras. Así que cuando oí hablar por primera vez de los creacionistas, les di el beneficio de la duda y me puse a investigar sobre el tema. Encontré una página que, obviamente, tenía que ser una parodia. Los artículos estaban escritos con contínuas referencias a la biblia, en un cómico tono de profeta medieval. Ojeando algo más la página descubrí que la cosa iba en serio. Fascinado, seguí leyendo.

Ahora que me he empapado bien de sabiduría tengo que reconocer que me ha encantado, es la obra de ficción más divertida e imaginativa que he leido en mucho tiempo. Si alguien quiere escribir algo parecido, puede usar la Santa Receta que me acaba de mandar Dios por email.

Santa Receta: Creaciopastel con aromas de pseudociencia

From: Dios <Dios@cielo.com>
For: Juin <A Dios podeis spamearle, que le mola, pero a mi dejadme en paz>

1 - Empezar pariendo un puñado de onanismos mentales sin fundamento con referencias a las áreas de investigación más variopintas. ¡Sea valiente!. Un ejemplo: Mezcle sin rubor termodinámica con sociología; y añada guiños a la homeopatía, la alquimia, la cría del caracol de baba verde y las profecías de Nostradamus.

2 - Una vez reunidos suficientes alardes de subnormalidad, tritúrelos en una batidora de fundamentalismo.

3 - Filtre la mezcla para eliminar elementos no deseados. Referencias a estudios serios, lógica, sentido común o argumentación coherente deben quedar fuera.

4 - Condimente la masa resultante con citas de un libro de ficción. El ingrediente más popular es La Biblia, pero dependiendo del paladar religioso del comensal a estafar se pueden utilizar otros bestsellers como El Libro del Mormón, Dianética o El Silmarillion de Tolkien.

5 - Recúbralo con una fina capa de charlatanería y autocomplacencia. Sírvalo crudo.

6 - Si el comensal se ha tragado el pastel sin echar la pota, ¡Felicidades!. De postre puede usted deleitarle con un manual sobre lo que tiene que hacer con su vida sexual, pedirle una parte de sus ingresos, exigirle un corte de pelo al cero, regalarle una túnica blanca y una pandereta… ¡Las posibilidades son ilimitadas!

Por que no me autodenomino evolucionista

Discutir con los términos erroneos lleva a la confusión. Aceptando que existen “evolucionistas” y “creacionistas” estamos equiparando una teoría científica respaldada por cientos de pruebas y experimentos exitosos con una fantasía delirante. No creo que la tierra sea plana, sé que es esférica y no me etiqueto como “geoesferista”. No creo que las vacas vuelan y no por eso me considero “antibobinoaérico”.

No creer que un ser con superpoderes creo hace 6000 años a todos los animales y enterró unos cuantos fósiles de dinosaurios para despistarnos, alterando luego su carbono 14 para que parecieran más antiguos, metiendo las mitocondrias en las células, dejando evidentes pruebas de mutación en el ADN y dejando así pistas falsas a estos seres sobre sus orígenes no me hace evolucionista, sólo una persona cuerda. Y si esta chorrada fuera cierta, este dios sería un cabronazo retorcido. En vez de hablar “evolucionistas” y “creacionistas”, creo que deberíamos hablar simplemente de población sana y esquizofrénicos. Así que a partir de ahora he decidido bautizarles como creaciofrénicos para diferenciarlos del resto de golpeadores de paredes acolchadas.

Que me impulsa a escribir esto

Los creaciofrénicos me producen una mezcla de mala hostia e hilaridad. Sus idioteces son divertidas, pero es lamentable que haya investigadores y personas con talento se vean obligados a dedicar parte de sus energías y su tiempo a rebatir a un puñado de enfermos mentales.

También tiene sentido preguntarse si todo este esfuerzo merece la pena. Internet está lleno de gente que cree que el World Trade Center lo tiró abajo Elvis Presley ayudado por los extraterrestres y los templarios ¿Por qué deberiamos dedicar a los creaciofrénicos más atención y energía?. ¿Qué les hace más peligrosos? Fácil. Tienen mucha pasta e influencia política. Este comic lo explica bastante bien. Uno de los candidatos republicanos a presidente de los USA, Huckabee, es creaciofrénico. El Instituto Discovery, la organización religiosa “sin ánimo de lucro” que está detrás de toda esta farsa tiene ingresos millonarios que recibe en forma de donaciones en su mayoría de grupos fundamentalistas cristianos, pero también de grandes grupos filantrópicos como la “Fundación Gates”. Este mismo instituto ha ayudado a financiar la campaña de los republicanos. Hay un ex-senador del estado de Washington en su junta directiva. Acojona, ¿verdad?.

No se puede razonar con gente que ha decidido luchar contra la evidencia y la lógica usando como armas la mitología y la retórica. El humor y la reducción al absurdo suelen funcionar bastante bien en estos casos. El movimiento del Monstruo Espaguetti Volador surgió en respuesta al delirio creaciofrénico y ha funcionado bastante bien en Estados Unidos como antídoto para la estupidez y ha arrancado más de una carcajada a la gente que aún no tiene el sentido común atrofiado por un delirio colectivo.